ANÉCDOTAS DE VIAJES
Una anécdota es algo que te sucede brevemente, algo extraño, algo curioso, algo divertido y siempre le pasa a la persona que lo cuenta; o sea, 'a mi'. Y por eso pensé en este relato que siempre sucede en todo viaje. Nos preocupamos, nos asustamos y nuestra adrenalina sube a mil en el momento que nos pasa y, luego nos reímos, porque al final siempre acaba siendo muy divertido.
En cada viaje he tenido millones de anécdotas y nunca las he escrito, pero si las he contado a pequeños grupos interesados en mis viajes. Y bueno, la mayoría de estas anécdotas son por cosas totalmente nuevas, tecnología a la que no estamos acostumbrados, como la de entrar a los baños y ¡ver que todo es diferente!! y, especialmente, cuando se trata de idiomas que ¡no conocemos! Uno dice el inglés es básico, lo habla todo mundo, pero ¿qué pasa cuando te enfrentas con alguien que no lo habla? O una situación donde estás solo y ¿no hay a quien preguntar? ¡Esos son los casos anecdóticos!
Bien, vamos a categorizar para no perdernos en el desenlace de este relato, ya que se me viene a la cabeza diversas situaciones y vamos a comenzar por los baños! El baño es algo que prescindimos en todo lugar! infaltable! y si vienes a Europa guarda tus monedas porque tendrás que pagar para usar un baño.
Los hay de todo tipo: clásicos, modernos, novedosos, tecnológicos, horribles, etc. Les cuento del baño que se encuentra en el edificio de lo que fue la Sede de la Gestapo en Berlín. Para comenzar nunca esperes necesitar un baño en el último minuto, siempre averíguate dónde está ni bien llegues a un lugar, porque en Europa, la mayoría de los baños está en el subterráneo y hay que bajar muchas escaleras! Y encima identificar cuál es masculino o femenino o bien unisex. Fíjate bien donde está el interruptor y como se abre y se cierra la puerta, para que no pases momentos angustiantes como ¡el que pasé! Este de Berlin fue peculiar porque era todo moderno, con decirte que solo faltaba salir una mano para limpiarte. :) Todo es por sensor, asi que ni bien entras el baño se prepara automáticamente, gira la borda del asiento como si se quebrara, haciendo hula-hula y así va desinfectándose, solo te resta apreciar el movimiento sinuoso de la tapa del baño y observando su tecnología, pensando para ti mismo: 'what the hell is that?'!. Luego, si te mueves o te levantas, la descarga cae automáticamente, pero a la vez le hace un lavado a la taza sanitaria.. o sea, servicio completo! Al final, dices: ¿me senté sobre un robot? El trabajo de la limpieza es tan rápido y curioso. ¡Algo muy peculiar!.
Otra anécdota fue en un baño de un café en Amsterdam. Bajé, claro, al subterráneo y estaba todo oscuro y parecía una escena fantasmagórica. Habían dos M en la puerta.. asi que saber si era hombre o mujer, no había indicio, pero la necesidad después de tomar líquido te hace ser más práctico y no pensar mucho cuál es cuál. Resulta que entré, cerré la puerta y se apagaron las luces! Oh la la lá.. ¿y ahora? dónde está el interruptor? Normalmente lugares antiguos tienen la luz al otro lado de afuera. Asi que decidí volver a abrir la puerta y no encontraba el cerrojo ni la manija... aqui comienza la desesperación.. no quiero mirar en dirección al espejo a pesar de la oscuridad para no ver nada de lo que no deseo y sigo palpando al lado de la puerta para ver si toco algo que me indique que por ahi la puedo abrir. Observación: Estos baños son antiguos y bien cerrados, no tienen ventanas ni nada.. asi que calma y mucha calma en esas horas. Seguí luchando por tratar de abrir esa puerta. ¿Llamar a quien? ¡si estaba en el subterráneo!!! nadie me iría a escuchar.. y seguí tratando y tratando hasta que logré abrir la puerta. Las personas con quien había ido y estaban arriba en el restaurante ya estaban preocupadas porque decían que yo había demorado demasiado... más de lo normal y para mi, fueron fracciones de segundos. ¡Eso nunca lo entendí!! pero, si es que me quedé trancada por mucho tiempo, suerte la mía que no lo sentí así. Ufff, ¡eso fue algo asustador!
Tenemos también los baños de la estación de trenes de St Patrick en Londres. Entras y ves espejos con dibujos lindos por todos lados y no sabes dónde está la apertura de la puerta... ¡es un chiste! de verdad, no se ven las divisiones de las puertas ni como se abren, pero fijándote bien, acabas encontrando el secreto de abrirlas. Al salir, ves un caño brilloso todo hecho en acero inoxidable y reluciente y el espejo con sensores al estilo de un monitor de internet. Calma.. mucha calma en esas horas que tendrás que ir viendo dónde vas a tener que aproximar tu mano para dar con el sensor de la espuma o el jabón, con el agua caliente o fría, con el secador o con el papel secante.
Los baños públicos, como los de Amsterdam, donde los urinarios para hombres están al aire libre y prácticamente, ¡a la vista de todos! no hay pared que los pueda proteger lo suficiente, asi que .. son las horas que yo digo ¡qué feliz soy por ser mujer! jajajaja y cada baño público que me muero de miedo entrar. Todos automáticos y en semi círculos que nunca sabes si la puerta se te va a abrir o te quedarás allí trancado.
La foto de arriba con el aviso escrito en alemán fue en Colmar, situada en el Grand Est del noroeste de Francia, cerca de la frontera con Alemania, y traducido significa: "Estos baños se limpian y se desinfectan después de cada uso. Los niños menores de 10 años deben estar acompañados. El tiempo máximo de uso es de 15 minutos". Cabe resaltar la importancia de leer todos los avisos, claro que los hay en varios idiomas, así que tómate tu tiempo para leerlo y 'entenderlo' antes de hacer uso de un baño público; ya que si no sales en ese tiempo determinado, te limpiarán y te desinfectarán con todo, 'probablemente'. Y es agua por todos lados..riegan la sala del baño por completo. Asi que imagínate entrar a un lugar así con mucha ropa, abrigo, guantes, gorro, que solo el hecho de quitártelos te lleva como cinco minutos! Y para salir, miras todo alrededor y te imaginas estar dentro de una nave planetaria tratando de saber cómo abrir esa puerta metálica!!! por ahi buscas un botón y ves uno verde, otro rojo.. y piensas, si lo aprieto, ¿qué sucederá? y ¿si estoy apretando el botón que va a eyectar agua y jabón? entonces es el momento de la decisión dramática y aprietas el rojo.. ¡algo emergencial habrá que suceder! hasta que ves abrir la puerta y sales como loco con abrigo al brazo, gorro, chalina, guantes, etc. Es una desesperación que no da para contar, pero ¡muy divertido al final!
Otro baño digno de recordar y sin ninguna tecnología es el silo, simplemente un hueco dentro de un cuadrado apoyado por 4 maderas que te sirven de protección. ¿Quién no ha pasado esto alguna vez en su vida? Digo, las mujeres, porque para los hombres les debe resultar muy fácil. Otra vez, en medio de un destierto en las ruinas de Caral, al norte de Perú. No había un cerrojo y solo había una cuerda de soga bien gruesa que sujetaba la puerta, pero al entrar no tenías como poner esa soga para enganchar en algo y trancar la puerta. Y el viento fuerte que hacía abría cada momento la puerta y parecía que iba a soplar y llevarse el cuadrilátero de madera. Aqui, es para que uses tu imaginación de qué hacer con esa cuerda mientras te sujetas tus ropas y tratas de ponerte en una posición que llegues a apuntar el hueco sin derramar nada en ti. jajajaja ¡Ay!, esas historias me hacen reír ahora, pero ¡ganas de llorar cuando se viven esos momentos! Y si quieres saber si me pasó algo de especial en uno de esos baños, pues sí, en uno que se abría con un botón y no supe trancarlo por dentro. ¡Se abrió justo cuando yo estaba adentro!!! Eso sucedió en un baño de un tren en Europa.
Bueno, seguro que al leer estos relatos ya debes haberte acordado de algún baño que has usado en algun otro lugar del planeta. ¡Coméntalo! ¡Comparte también tus experiencias!
Y bien, cambiando un poco el tema, vamos para los idiomas. Lo importante que es saber comunicarse. Creo que estudiaré alemán la próxima vez, porque algo hay que tener de conocimiento para ¡no pasar tu verguenza! Estudio holandés pero estoy todavía en un plano muy pero muy básico, pero al menos ya puedo leer y entender algunos anuncios y propagandas, entender un poco los menús, los horarios, saludar, agradecer, etc.
En Alemania me ha pasado más de una vez que a la hora de la comida todo es bastante crítico. ¡No se entiende nada! y acaba uno haciendo el pedido ¡a la suerte! En este último viaje pedimos un schnitzel porque con eso no te equivocas.. es un bisteck de cerdo con papas fritas, ya que en un viaje anterior vinieron cosas tan coloridas y tan difíciles de comer que no me gustó nada. Y eso de comer Schweinshaxe (codillo de cerdo o pork knuckle), tampoco me gusta.
Pero, bueno, la mesera comienza a hablar y me pregunta si quiero algo que no entendía, pero daba a entender sobre algo de salsa por los gestos que hacía y me pareció escucharle tomate y alverjas. En mi imaginación tenía los tomatitos rojos y alverjas frescas, peo en eso llega el plato y todo mi bisteck cubierto por una salsa roja, con sabor fuerte y toda de tomate que es justamente lo que a mí no me gusta ¡¡nada!! Ay Dios mío, tuve que retirarla, pero mi carne ya se había quedado mojada por esa salsa y el gusto le había cambiado completamente. En fin, hay que tener la mente abierta para comer de todo o el hambre ...¡es siempre más fuerte que uno!
Muy interesante y entretenido. Me he reido mucho. Gracias
ResponderBorrarQuerida Ross muy instructivo y muy interesante con sus chispas de alegría y susto, son tus vivencias y gracias por compartirla, bendiciones 😄😍😘✨✨✨
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